- Investigadores alertan de la relación entre dolor crónico, sedentarismo y salud emocional en el desarrollo de sarcopenia
Madrid, 2 de febrero — Un estudio realizado por investigadores del Centro Universitario HM Hospitales de Ciencias de la Salud de la UCJC (CUHMED) sugiere que las personas con fibromialgia podrían presentar un mayor riesgo de desarrollar sarcopenia, una afección caracterizada por la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular.
La fibromialgia es una enfermedad crónica que se manifiesta principalmente a través de dolor persistente, fatiga intensa y alteraciones del sueño. Sin embargo, los resultados de esta investigación indican que su impacto podría ser más amplio, afectando también a la función muscular y a la autonomía física de quienes la padecen.
El trabajo, de carácter observacional, analizó a 84 personas diagnosticadas con fibromialgia, en su mayoría mujeres de mediana edad. Según los datos obtenidos, más de la mitad de las personas evaluadas presentaban un alto riesgo de sarcopenia, de acuerdo con un cuestionario clínico utilizado habitualmente en la práctica sanitaria.
Dolor crónico y salud emocional, factores clave
Los investigadores observaron que las personas con fibromialgia y mayor riesgo de sarcopenia presentaban niveles más elevados de dolor, peor calidad del sueño y mayores índices de ansiedad y depresión, con un impacto más acusado de la enfermedad en su vida diaria. El dolor crónico puede favorecer el sedentarismo, lo que contribuye a la pérdida de fuerza muscular y, a su vez, intensifica el dolor y el malestar emocional, generando un círculo vicioso difícil de romper. Además, una parte significativa de los participantes presentaba sobrepeso u obesidad, así como un aumento del perímetro de cintura y muslos, lo que sugiere la posible presencia de obesidad sarcopénica. Los autores señalan que el deterioro de la función muscular puede producirse incluso antes de que se observe una pérdida evidente de masa muscular mediante pruebas de imagen.
Hacia un abordaje integral de la fibromialgia
Los investigadores subrayan la necesidad de un abordaje integral de la fibromialgia que vaya más allá del control del dolor e incluya la evaluación del riesgo de pérdida muscular, ejercicio adaptado, una alimentación adecuada y atención a la salud mental. Aunque con una muestra limitada, el estudio refuerza la importancia de un enfoque multidisciplinar para mejorar la calidad de vida y la autonomía de los pacientes.
Pie de foto: (de izquierda a derecha) Noemí Mayoral, Blanca Pedauyé, Edurne Úbeda, Eduardo Cimadevilla y Cristina Ojedo.





